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ILUMINACIÓN

¿Tu cartel tiene que verse de noche? Guía de iluminación

Las formas de iluminar las letras de tu local, explicadas simple: cuál se lee de más lejos, cuál se ve más elegante y cuál le conviene a tu negocio.

Iluminación

Si estás por encargar el cartel de tu local, una de las primeras decisiones es si las letras tienen que verse de noche y cómo.

Con las letras corpóreas iluminadas hay tres caminos. La respuesta corta: luz que sale de frente cuando querés que se lea fuerte y de lejos, luz proyectada por detrás cuando buscás una imagen más sobria, y sin luz interna cuando tu negocio es de día o la fachada ya está bien iluminada.

Te lo explicamos en criollo para que elijas con criterio.

La pregunta que ordena todo: ¿cuándo te ve tu cliente?

¿La gente pasa por tu local de día, de noche, o las dos? Esa es la primera pregunta.

Un bar, una farmacia o un local sobre avenida tienen que verse en la oscuridad. Una oficina o un showroom que cierra al atardecer, no tanto.

Con esa respuesta ya sabés para qué lado arrancar.

Camino 1: la letra que se enciende de frente

La cara de la letra deja pasar la luz y los LED van adentro. Así, a la noche la letra se enciende entera, como una pantalla, y se lee completa desde lejos, hasta en una avenida con mucho movimiento.

A esto, en el rubro, lo llamamos iluminación frontal (lo vas a ver así en cualquier presupuesto): es simplemente la luz saliendo para el frente.

  • Para qué sirve: máxima visibilidad de noche. Ideal para gastronomía, farmacias, concesionarias y cualquier local con horario nocturno.
  • Cuándo elegirla: cuando tu prioridad es que te vean y te lean rápido, de lejos.

Mirá cómo queda en letras con iluminación frontal.

Camino 2: la letra con luz por detrás

Acá es al revés: la cara de la letra es opaca y los LED van apoyados en la parte de atrás, mirando a la pared.

La luz no sale hacia vos. Se proyecta por detrás de la letra y la pared se ilumina, así que la letra se recorta sobre ese fondo encendido. El efecto es sobrio y de diseño, sin encandilar.

A esto, técnicamente, se lo llama retroiluminado o back-lit (luz por detrás): conviene saberlo para pedir exactamente lo que querés.

  • Para qué sirve: transmitir prolijidad y diseño. Funciona muy bien en estudios de arquitectura, hoteles, oficinas corporativas y marcas que venden imagen.
  • Cuándo elegirla: cuando querés que el cartel se vea premium más que gritón.

Tenés ejemplos en letras retroiluminadas.

Camino 3: la letra sin luz propia

Acá no hay LED adentro: toda la inversión va al material y a la terminación.

De día se ve tan bien como cualquier cartel iluminado. De noche se resuelve con un par de reflectores apuntando a la fachada.

  • Para qué sirve: dar una imagen sobria e institucional sin sumar el costo ni el mantenimiento de la iluminación.
  • Cuándo elegirla: en interiores (recepciones, oficinas), en edificios que ya tienen buena luz exterior, o cuando tu negocio es de horario diurno. Es, además, la opción de menor costo.

Más sobre materiales y terminaciones en letras sin iluminación interna.

Los tres caminos, de un vistazo

Lo que buscásEl caminoCómo lo llaman en el rubro
Que se lea fuerte y de lejos, de nocheLuz que sale de frenteFrontal
Una imagen sobria, de diseñoLuz proyectada por detrásRetroiluminado / back-lit
Sobriedad, menor costo, negocio de díaSin luz propia (reflectores)Sin iluminar

Cómo decidir en tres preguntas

  1. ¿Tu cliente te ve de noche? Si sí, descartá la opción sin luz para el frente principal.
  2. ¿Qué vende tu marca? Si vendés volumen y necesitás que te vean, luz de frente. Si vendés diseño y confianza, luz por detrás.
  3. ¿Cómo es la pared? La luz por detrás necesita una pared pareja para lucirse; sobre superficies irregulares conviene la luz de frente.

En muchos proyectos combinamos: luz de frente para el nombre principal y piezas sin iluminar para los carteles secundarios.

¿Querés que te orientemos según tu fachada? Mirá obras reales en el portfolio de trabajos o pedí tu presupuesto: con una foto del frente y las medidas te decimos qué conviene.

Preguntas frecuentes

¿Me conviene un cartel que se vea de noche o uno sin luz?

Depende de cuándo te ve tu cliente. Si tu local trabaja de noche o está sobre una avenida con mucho tránsito, que el cartel se ilumine es casi obligatorio. Si tu negocio es de día o la fachada ya tiene buena luz, un cartel sin iluminación interna, realzado con reflectores, puede alcanzar y sale más económico.

¿Qué diferencia hay entre la letra que se enciende de frente y la retroiluminada?

En la primera, la luz sale hacia adelante y la letra se enciende entera: se lee fuerte y de lejos. En la retroiluminada (back-lit), la luz se proyecta por detrás, contra la pared, y la letra se recorta sobre ese fondo iluminado. La de frente prioriza visibilidad; la retroiluminada da una imagen más sobria y de diseño.

¿La luz LED gasta mucha electricidad?

No. Las letras iluminadas usan módulos LED de bajo consumo: un cartel de tres a cinco metros gasta menos que una lámpara hogareña encendida las mismas horas. La diferencia de consumo entre los tipos de iluminación es mínima; lo que cambia es el efecto visual, no la factura.

¿Cuánto dura la iluminación de un cartel?

Los módulos LED tienen una vida útil de 30.000 a 50.000 horas. Encendidos ocho horas por día, son más de diez años de uso antes de necesitar mantenimiento. Es una de las partes más durables del cartel cuando se usan buenos componentes y una fuente bien dimensionada.

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